jueves, 14 de febrero de 2013

Fotos de Thiago un luchador contra la leucemia


 EN HONOR A MI AMIGA DE LA VIDA Y A SU HIJITO THIAGO ESTAS FOTITOS EN EL HOSPITAL .....

 TE AMO AMIGA ♥ 

Donación poema

La donacion 


Lo haces para donar,
y cuando esto sucede
el cuerpo empieza a temblar;
¡en qué lío me he metido!,
no sé cómo va a acabar,
pero te tragas el miedo
y no te echas atrás.

Los sentimientos se mezclan,
te hacen colaborar
pero te impone el respeto
por lo que vas a pasar.

Y al final, cuando has donado,
te sientes la mar de bien,
porque aportar tu granito
para una vida salvar
tiene su punto, te llena,
nadie lo puede negar.

Si alguien quiere ser un héroe,
que vaya a otro lugar,
esta historia es muy sencilla,
no hay prohombres ni villanos,
sólo hay enfermos y sanos,
y ganas de colaborar.

Cuando a la leucemia vences,
y yo he podido ayudar,
sólo puedo hacer alarde
de no haber sido un cobarde ......



Este poema fue escrito por un donante:  Antonio 

Leucemia. 
La Leucemia es un tipo de cáncer que afecta a la médula ósea. Esta médula, como su nombre indica, se encuentra en el interior de ciertos huesos de nuestro cuerpo (los más cortos y planos) y es la que se encarga de fabricar todas las células de la sangre, partiendo de un grupo de células común que más tarde se diferencian en cada tipo, según las necesidades: glóbulos rojos o hematíes, glóbulos blancos o leucocitos y plaquetas o trombocitos. Como supongo que casi todos saben, los glóbulos rojos se encargan de llevar oxígeno a los tejidos, las plaquetas se ocupan de la coagulación de la sangre, pero ¿de qué se encargan los leucocitos o glóbulos blancos?

Leucocitos.
Dentro de este amplio grupo de células sanguíneas se encuentran varios subgrupos: linfocitos, monocitos, neutrófilos, eosinófilos y basófilos. Todos se ocupan de lo mismo aunque cada uno tiene su propia misión: defender nuestro cuerpo de las agresiones externas e internas. Lo pueden hacer de una forma específica, es decir, atacando a un tipo concreto de microorganismos o agentes agresivos (antígenos) y acabando con ellos directamente -matándolos- o anulándolos mediante la formación de anticuerpos, para después destruirlos. O bien pueden actuar de forma inespecífica, es decir, atacando toda estructura que no reconozcan como propia y que consideren potencialmente peligrosa. 
El sistema inmunológico humano es una organización casi perfecta de vigilancia y escolta que protege nuestro organismo y permite que sobreviva a casi todo tipo de ataque. Y estos ataques los recibimos de forma constante. Algunos de estos mecanismos de defensa específicos se pueden producir/estimular de forma artificial, mediante las vacunas, de tal modo que, de forma controlada, administramos a nuestro organismo una dosis no peligrosa ni con capacidad infecciosa de antígenos de un microorganismo concreto (también se suele hacer con los alergenos a los que una persona sea alérgica, administrando dosis controladas y paulatinas de esa sustancia y conseguir que el organismo la tolere y no reaccione de forma exagerada contra ella). El sistema inmunológico lo capta, lo considera como enemigo "verdadero", lo estudia y fabrica un sistema de ataque específico para esa sustancia (en forma de linfocitos T y B y anticuerpos), de tal forma que si algún día nuestro cuerpo se pone en contacto de verdad con ese microorganismo, nuestro sistema inmune lo ataca y anula antes de poder ser capaz de agredirnos (infección y/o enfermedad infecciosa). Esa memoria de nuestro sistema inmune tiene cierta duración; en algunos casos con el tiempo va desapareciendo, por lo que debe repetirse la vacunación para reactivar esa memoria y que las defensas estén siempre a punto.
Es un sistema eficaz, casi perfecto y, si me permiten que lo diga, fascinante.
En nuestra médula ósea, todas estas células, los leucocitos, hematíes y plaquetas, se van fabricando de forma constante, de tal forma que se van renovando las células más envejecidas con otras nuevas y a punto de actuar. Así la sangre está siempre en una capacidad de funcionamiento correcto, en todas sus propiedades celulares y de defensa.

¿Qué sucede en la Leucemia?
Como se ha indicado más arriba, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas se fabrican en la médula ósea partiendo de un grupo de células común que,llegado a cierto punto, se diferencian, dando cada tipo de célula sanguínea, que madura hasta salir a la sangre y formar parte de ella. 
Por la razón que sea, en la Leucemia esa diferenciación no llega a producirse, es decir, todas las células que la médula ósea fabrica son sólo glóbulos blancos, pero unos glóbulos defectuosos y anómalos. La sangre, al no fabricarlos, pierde glóbulos rojos (los que le proporcionan el color característico) y plaquetas y se ven excesivamente poblado de leucocitos. De ahí el nombre de esta enfermedad, Leucemia: «sangre blanca». Esas células cancerosas leucocitarias van por el torrente sanguíneo y pueden llegar a afectar a otras partes de nuestro organismo.
El paciente con esta enfermedad sufre anemia, puede sufrir hemorragias e infecciones que pueden acabar con su vida.

¿Cuántos tipos de Leucemia existen?
En principio existen dos formas de presentación:
Aguda: presentación muy rápida
Crónica: de presentación más lenta.
Y existen diversos tipos de Leucemia; en síntesis y sin entrar a definirlas, son:
Leucemia linfocítica aguda (LLA)
Leucemia mielógena aguda (LMA)
Leucemia linfocítica crónica (LLC)
Leucemia mielógena crónica (LMC)
Leucemia de células pilosas
¿Cuál es el tratamiento de la Leucemia?
No existe un único tratamiento. Para cada tipo de Leucemia se aplica uno concreto pero, en general, las terapias actuales pasan por: tratar las alteraciones colaterales (anemia, infecciones, trombopenia...) quimioterapia, radioterapia y trasplante de médula ósea.

¿En qué consiste el Trasplante de Médula?
Como se ha indicado más arriba, existen diversos tipos de Leucemia. En algunos casos la terapia no funciona o la única posibilidad de recuperar esa médula dañada es destruirla por completo de forma controlada y sustituirla por una nueva procedente de un donante sano.

¿Qué se dona y cómo? 
1. MEDULA ÓSEA: Cuando se observa que donante y receptor son compatibles (mismo grupo sanguíneo y sistema HLA compatible, como forma muy resumida de selección), el donante se deja extraer una pequeña porción de médula ósea. El donante no sufrirá más que un pinchazo en la cresta iliaca de su cadera que se realiza mediante anestesia general o epidural. Esa médula extraída, una vez procesada, se administra al receptor por transfusión.
2. SANGRE PERIFÉRICA: Otra forma de donación es por sangre periférica, que se extrae igual que cuando se realiza donación para transfusiones y con las mismas molestias.
3. CORDÓN UMBILICAL: Por último, otra posibilidad es obtener células madre de cordón umbilical que, una vez diferenciadas adecuadamente e instauradas en la médula dé lugar a la fabricación de células sanguíneas de forma adecuada y sana.

Las células madre que el paciente-receptor recibe, sea del modo que sea, se depositarán en su médula ósea y empezarán a producir células nuevas y sanas que irán saliendo a su sangre y consiguiendo que su organismo funcione otra vez bien. Si el crecimiento es correcto y si las células consiguen funcionar bien, el receptor irá recuperando poco a poco la salud perdida y las funciones que la leucemia hicieron peligrar.
Lo he resumido muchísimo, pero en esencia es así. Por desgracia, a veces, a la primera no va bien y se debe repetir el trasplante. Exactamente igual como sucede en todos los tipos de injertos y trasplantes.

¿Quién puede ser donante?
Todas las personas mayores de edad, entre los 18 y los 55 años, que estén sanas.
En España es un sistema anónimo, gratuito -bueno, que lo cubre la Seguridad Social- y totalmente altruista, como en el resto de tejidos e injertos y en todas las listas de trasplantes que la ONT controla y organiza. La diferencia es que siempre se realiza en vida del donante. Los Bancos de Células Madre que se ha generado con la donación  de los cordones umbilicales abren una nueva puerta a las posibilidades para los pacientes de leucemia. En España los hay privados, cierto, pero también hay varios públicos que garantizan esa gratuidad y solidaridad de las donaciones.

El caso DKMS ha originado gran confusión, con la lista de donantes que ellos han generado. Por ello invito a todos los que se estén planteando hacerse donantes de médula ósea que no se echen atrás en su decisión de hacerse donante y que si tiene alguna duda se pongan en contacto con los centros de Transfusión sanguínea de los hospitales públicos o con la Fundación Josep Carreras, organismo que en España coordina estas listas.
Sobre todo, recordad que con un poco de vuestra generosidad se puede salvar una vida...





miércoles, 13 de febrero de 2013

Las Ganas de vivir nunca se pierden, hace dos semanas que Thiago Mazzey sigue internado en la sala de terapia intensiva del Hospital de Pediatría Profesor Dr. Juan P. Garrahan ... Cada día que paso se le presento muy difícil le daban pocas horas de vida y al pasar de los días el se demostró fuerte es un " luchador contra la leucemia " , paso de todo ese niño cosas que jamas pensamos que podría pasar un niño de su corta edad ... El merece  “una oportunidad para vivir” ........ El y otros tantos luchadores como el !!! Es tan fuerte y tan valiente a pesar de ser pequeño libra una gran batalla se que no se le va a ser fácil pero el va ganar esa batalla, lo se, lo siento en el corazón todos admiramos su valentía, la de el y la de todos los niños y personas que pasan por casos similares ...... Son un ejemplo de vida ....  ellos no se dan por vencidos y siguen luchando con todas sus armas Dios les de victoria a todos .....


Con un poco de ti, salvas una vida hazte donante ..

martes, 12 de febrero de 2013

foto de ayuda


                                    CON UN POCO DE TI SALVAS UNA VIDA !!
visión celular de una leucemia linfoblastica aguda 

       La leucemia linfoide aguda, leucemia linfática aguda o leucemia linfoblástica aguda (LLA) comprende un grupo de neoplasias malignas que afectan los precursores (blastos)L de los linfocitos en la médula ósea. La mayoría son tumores de células progenitoras pre-B aunque ocasionalmente se manifiestan LLA de células pre-T. La LLA ocurre con gran frecuencia en la primera década de vida, aumentando de nuevo el riesgo en la edad madura .. 
                                                                                                                                                                                            La leucemia linfocítica aguda (LLA) se presenta cuando el cuerpo produce un gran número de glóbulos blancos inmaduros, llamados linfocitos. Las células cancerosas rápidamente se multiplican y reemplazan las células normales en la médula ósea, el tejido blando en el centro de los huesos que ayuda a formar las células sanguíneas. La LLA impide que se formen células sanguíneas saludables. Se pueden presentar síntomas potencialmente mortales.

Este tipo de leucemia generalmente afecta a los niños entre los 3 y los 7 años de edad y es la leucemia aguda más común en la infancia. Sin embargo, el cáncer también se puede presentar en adultos.

La mayoría de las veces, no hay una causa obvia; sin embargo, lo siguiente puede jugar un papel en el desarrollo de la leucemia en general:

Ciertos problemas cromosómicos Exposición a la radiación, incluso los rayos X, antes de nacer Tratamiento pasado con fármacos quimioterapéuticos, Recibir un trasplante de médula ósea Toxinas como el benceno..  Lo siguiente aumenta el riesgo de padecer leucemia linfocítica aguda:

Síndrome de Down u otros trastornos genéticos, Un hermano o hermana con leucemia ... 



Signos y síntomas
Todos los tipos de leucemia, por lo general, tienen los mismos síntomas, que incluyen:

fatiga y debilidad
ganglios linfáticos agrandados
infecciones recurrentes (como bronquitis o tonsilitis)
fiebre
aparición frecuente de moretones o petequias (pequeñas manchas rojas en la piel causadas por un estado hemorragico)
dolor óseo y de las articulaciones
dolor abdominal (causado por una acumulación de células sanguíneas en órganos como los riñones, el hígado y el bazo)
Diagnóstico
Los subtipos de leucemia linfoblástica aguda se clasifican según el aspecto que presentan las células cuando se observan por el microscopio. Si un médico sospecha que un niño puede tener leucemia, posiblemente indicará la realización de las pruebas siguientes:

Análisis de sangre. Pruebas como un hemograma completo, el análisis de la función renal y hepática y la bioquímica de la sangre pueden dar una información importante sobre la cantidad de células sanguíneas normales en el cuerpo y el funcionamiento de los órganos. Las células sanguíneas se examinarán también bajo el microscopio para comprobar si existen formas o tamaños anormales, y determinar qué tipo de leucemia linfoblástica aguda tiene un niño.
Aspiración de médula ósea. En este procedimiento el médico inserta una aguja en un hueso grande, generalmente la pelvis, y extrae una pequeña cantidad de médula ósea para examinar si contiene células anormales.
Pruebas de diagnóstico por imágenes. Estos estudios incluyen radiografía, tomografía axial computarizada (TAC), resonancia magnética y ecografía, y se utilizan para comprobar si el bazo o el hígado están agrandados y también para descartar otras causas que podrían estar provocando los síntomas del niño.
Punción lumbar. Este procedimiento, conocido también como punción raquídea, utiliza una aguja hueca para extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal) para analizarlo en un laboratorio. Los glóbulos blancos cancerosos pueden acumularse en esta zona.
Pruebas de citometría de flujo. Analizando las características de las células cancerosas, los médicos pueden determinar el tipo de leucemia que tiene un niño. Esto es importante, porque los tratamientos varían para los distintos tipos de leucemia.
Pruebas cromosómicas. Analizando el ADN de la sangre o de la médula ósea de un niño, los médicos pueden comprobar si se han producido los cambios genéticos característicos de los distintos tipos de leucemia linfoblástica aguda. Esto es importante porque los tratamientos pueden variar según el subtipo.


Tratamiento
La mayoría de los niños con leucemia linfoblástica aguda se tratan con quimioterapia (fármacos especiales para matar células cancerosas). Los fármacos utilizados y la combinación de ellos dependerán del subtipo de leucemia linfoblástica aguda y de lo agresiva que sea la enfermedad.

La quimioterapia puede administrarse por vía intravenosa, intramuscular y por vía oral, como una pastilla. En la quimioterapia intratecal, se utiliza la punción lumbar para administrar fármacos quimioterapicos directamente en el líquido cefalorraquídeo, donde pueden acumularse células cancerosas.

Tras empezar el tratamiento, el objetivo es la remisión (cuando ya no existen más signos de células cancerosas en el cuerpo). Una vez se produce la remisión, la quimioterapia se utiliza para mantenerla.

La quimioterapia de mantenimiento se administra en ciclos a lo largo de un período de 2 a 3 años, para evitar la recurrencia del cáncer. La leucemia reaparece casi siempre (recidiva) si no se administra esta quimioterapia. A veces el cáncer vuelve a aparecer a pesar de mantener la quimioterapia, y es necesario administrar otros tipos de quimioterapia.

Algunas formas más agresivas de leucemia linfoblástica aguda podrían requerir un trasplante de células madre (también llamado trasplante de médula ósea). Este procedimiento implica la destrucción de las células cancerosas junto con las células de la médula ósea y del sistema inmunitario mediante altas dosis de quimioterapia, y después la reintroducción de células madre de un donante sano. Estas nuevas células madre pueden volver a formar sangre sana y regenerar el sistema inmunitario.

Cuando un niño precisa un trasplante de células madre, los médicos realizan una prueba (llamada tipeado de tejido o tipado de HLA; human leukocyte antigen, antígeno leucocitario humano), para encontrar un donante de células madre adecuado. Consiste en comparar las proteínas de la superficie de las células sanguíneas del niño con las proteínas de las células del posible donante. Cuanto más "marcadores de HLA" tengan en común el niño y el donante, mayores serán las posibilidades de que el trasplante tenga éxito.

Afrontar la situación
Recibir la noticia de que un hijo tiene cáncer puede ser una experiencia aterradora, y el estrés del tratamiento puede resultar abrumador para cualquier familia.

Aunque a veces se lo pueda parecer, no está solo. Si desea conocer con qué sistemas de apoyo pueden contar usted y su hijo, consulte a su pediatra o a un asistente social del hospital. Hay muchos recursos que pueden ayudarle a atravesar este difícil momento.




15 de febrero lucha contra el cáncer infantil

" Campaña de apoyo a los enfermos de Leucemia ".